Alguien dijo una vez que no se deja de jugar por envejecer, sino que se envejece por dejar de jugar. Mientras guardamos dentro nuestro un espacio para el juego, para disfrutar, para seguir asomándonos a la vida con la mirada entusiasmada y la sonrisa en los labios, los años pasan pero la vejez no llega.
Y si alguien es un ejemplo claro de esa juventud prolongada por años, y años, y años… es, sin dudas, Pedro. Que en forma permanente insiste en este juego que nos apasiona a todos, el de bucear, el de salir domingos, lunes, miércoles o cuando el tiempo lo permita, para visitar lugares conocidos, conocer lugares no visitados, siempre con su cámara, linternas, luces… y esa sonrisa que ningún mal tiempo ni ningún oleaje le quita cuando está buceando.
Más allá de su larguisima historia en el club, de los años dedicados al mar, de sus viajes por el mundo, su experiencia como instructor y sus videos de peces sapos en aguas hawaianas, queremos compartir con él, hoy, tantos años dedicados a este juego para grandes al que sigue convocando, windgurú mediante, sin importar frío ni lluvia. Y reconocerle que en cada video, cada compaginación de imágenes que nos comparte salida tras salida, nos contagia de nuevo de ese entusiasmo, de esas ganas de disfrutar de la vida, de descubrir, de aventurarnos.
Gracias Pedro!

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