La noche era perfecta. La luna llena iluminaba las aguas del océano. Una brisa cálida apenas se dejaba sentir. El mar calmo. El agua aún sostenía sus 19º. Y los Autoconvocados volvieron a reunirse para otro cruce del Cabo Corrientes.

Un grupo que crece lunes a lunes, sigue juntando adeptos y vuelve a invitar a la aventura y la amistad.

 

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RicardoINICIONOTICIASNUESTRA CIUDADNUESTRO CLUBLa noche era perfecta. La luna llena iluminaba las aguas del océano. Una brisa cálida apenas se dejaba sentir. El mar calmo. El agua aún sostenía sus 19º. Y los Autoconvocados volvieron a reunirse para otro cruce del Cabo Corrientes. Un grupo que crece lunes a lunes, sigue juntando adeptos...C.A.S.E.